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El Decálogo de la Tarjeta de Crédito de la CONDUSEF Hace poco
tiempo la CONDUSEF publicó un Decálogo de la Tarjeta de Crédito.
Como el original entregado en el Monte Sinaí, nos provee con una serie
escueta de instrucciones sin dar explicación de las consecuencias del no
cumplimiento, ni de cómo salir del problema si uno utiliza su libre albedrío y
decide descarriarse. DECÁLOGO DE LA TARJETA DE CRÉDITO DE LA CONDUSEF I. Compara entre las diferentes tarjetas II.
Infórmate sobre las tasas de interés, comisiones y costo anual total (CAT) III.
Lee el contrato antes de firmarlo IV.
Aprovéchala para facilitar tus pagos dentro de tu presupuesto. V.
No la consideres dinero extra para gastar por arriba de tus posibilidades VI.
Cubre puntualmente tus pagos VII.
Abona mas del pago mínimo señalado en el estado de cuenta VIII.
Consolida tus deudas en la que te ofrezca menor tasa de interés IX.
Cancela la tarjeta que no uses X.
Revisa
el estado de cuenta y conservas tus comprobantes Todo esfuerzo por propagar la
cultura financiera consideramos que es invaluable y al ver lo publicado sentimos
que hay mucho que agregar por lo que pedimos al Doqtor Ahorro que con su
original forma de dar consejo nos expandiera los puntos establecidos. Cada punto lo iremos tocando durante
los siguientes 10 días. Esperamos
los gocen y les sean de utilidad. LEM I.
Compara entre las diversas tarjetas. No todas cuestan ni ofrecen lo
mismo. Elige la que se ajuste a tu capacidad de pago y procura tener sólo las
necesarias. Suena excelente la recomendación
que nos hace la CONDUSEF, pero la forma en que normalmente nos hacemos de la
primer tarjeta de crédito es similar a como “ligamos” a nuestra pareja de
baile en nuestra primer pachanga. No obstante conozcamos las características de
todas las niñas (o niños en su caso) que asisten al baile, vamos a bailar
aquella que si nos acepta la pieza, es solo en un mundo ideal donde nos
asociamos de inicio con quien más nos conviene. Lo que sucede en términos de
nuestra primera tarjeta es que la obtenemos (no sin dificultad) del banco con
que tenemos una relación ya sea por que nos maneja nuestra nómina o bien por
que es donde por la cercanía, hacemos nuestros trámites de pago de servicios
varios. La enorme facilidad para
hacer pagos que nos brinda la tarjeta de crédito nos hace precipitarnos a
aceptar la primera que nos ofrecen sin hacer comparaciones. La falta de educación financiera
causa que los jóvenes no están conscientes de que existen diferencias entre
las tarjetas de crédito. La urgencia de ser usuario los hace ciegos a los
costos relativos. Para ilustrar esto podemos ver que las tarjetas de afinidad
que les ofrecen en la universidad normalmente cobran tasas de interés
significativamente por encima de la media. La mejor fuente de información
comparativa de costos, características y servicios que nos ofrecen las diversas
tarjetas de crédito la podemos encontrar en: www.condusef.gob.mx
pero primero lo que tenemos que conocer son cuales son nuestras verdaderas
necesidades. II.
Infórmate sobre las tasas de interés, comisiones, Costo Anual Total (CAT),
respaldo en caso de robo o extravío, seguros asociados, beneficios y
responsabilidades. Siento que este es un mandamiento que debía ser
primero. Es importantísimo el
estar perfectamente conscientes del costo de cualquier servicio que
contratamos, especialmente en lo que se refiere a las obligaciones que
estamos contrayendo. Es
sorprendente cuan pocas son las personas que saben cuanto les cobra su tarjeta
de crédito en lo que a intereses se refiere, ya sea en forma porcentual o en
monto. Sufrimos de una
ceguera selectiva, con gran facilidad ignoramos aquello que nos desagrada como
los cobros que nos hacen por concepto de intereses y más aun aquellos que
surgen por pagos tardíos u otras infracciones como exceder nuestro límite de
crédito. Las tarjetas no solo se diferencian por su color
(ocre, verde, gold, platinum, negra etc.), cada una tiene características y
servicios que las hacen muy diferentes. Es
obvio que las tarjetas que menos servicios ofrecen son aquellas que tienen el
costo por anualidad mas bajo. No es sencillo decidir cual es la tarjeta que más nos
conviene. Si nuestras ocupaciones hacen que tengamos que viajar
internacionalmente entonces si puede ser altamente benéfico el contar con una
tarjeta dorada o platino que nos da beneficios como cobertura de seguros médicos,
de repatriación, descuentos (y cobertura de seguros gratuita) en la renta de
autos etc. III.
Antes de firmar lee tu contrato. Aclara cualquier duda con el asesor y
recuerda que el banco te debe entregar un folleto explicativo junto con tu
contrato a la entrega del plástico. En
los cursos que he impartido siempre pido a los asistentes que alcen la mano si
han leído su contrato (o folleto explicativo) .
Hasta este momento nadie ha alzado la mano. Siento yo que es parte de la idiosincrasia mexicana.
La impaciencia de querer utilizar de inmediato una tarjeta (y
curiosamente lo mismo aplica a los aparatos electrónicos) y que sentimos
(falsamente) que ya sabemos operar nuestra nueva adquisición nos lleva muchas
veces a cometer errores costosos. Es
increíble el alto porcentaje de los quejas que son llevadas a la CONDUSEF que
el usuario tiene que retirar, al darse cuenta de que el cargo que se le hace
viene claramente especificado en el contrato que de antemano ya había firmado.
Si
nos sentamos a jugar blackjack o craps en un casino sin saber de antemano cuales
son las reglas básicas del juego y como se maneja, esto nos acarreará
seguramente pérdidas y problemas. No deja de asombrarme porqué nos conformamos
con creer que sabemos como funcionan productos complejos como pueden ser
las tarjetas de crédito. De otra
forma como es posible que las estemos utilizando sin dedicarle los minutos
necesarios para enterarnos de lo que firmamos, adquiriendo responsabilidades
verdaderamente importantes, sin conocer finalmente, las reglas del juego. Por
último hay que sobreponernos a cualquier resabio de pena o reserva al exponer
nuestras preguntas o dudas al personal de los bancos. Ellos deben estar
capacitados adecuadamente para aclarar y es parte importante de sus
responsabilidades. Un cliente satisfecho, bien informado y sin problemas no
conlleva gastos adicionales. IV.
Aprovéchala para facilitar tus pagos o para cubrir urgencias o sucesos
inesperados. La tarjeta de crédito es de gran ayuda, si la utilizas dentro de
tu presupuesto y línea de crédito autorizada. Es
una verdad evidente que nuestras necesidades de compra aparecen a cada momento
diariamente, mientras que la llegada de nuestros ingresos, inclusive aquellos
que los perciben en forma regular es quincenal o mensual, está espaciada en el tiempo.
Una de las ventajas de la tarjeta de crédito es que nos permite acumular
los gastos efectuados entre fecha de corte y fecha de corte (mismo día de cada
mes), y liquidarlos en una sola exhibición a mas tardar en la siguiente fecha límite
de pago(también cae en la misma fecha de cada mes) este ciclo de pago es de
poco más de 45 días. Visto
de un punto de vista realista nos permite diferir el pago de todo lo que
consumimos entre el día uno y día treinta del ciclo de pago y pagarlo sin
cargo adicional si se liquida la totalidad pagando antes de la fecha límite
de vencimiento. En términos reales
es un prestamos sin costo. No
obstante lo anterior, la única forma de manejar esto de una manera completamente
conservadora es el mantener en una cuenta aparte, un monto equivalente a lo
que se está ejerciendo en la tarjeta de crédito. De esta forma si nos
encontramos frente a una catástrofe financiera como lo puede ser la pérdida
inesperada del trabajo u otra fuente de ingresos, no tenemos un adeudo ya
causado al cual no podemos hacer frente de inmediato, y que es de costo muy
elevado en nuestro país. Hay
que asegurarnos en caso de que estemos utilizando la tarjeta para solventar una
emergencia de que contamos con el flujo de efectivo suficiente para hacerle
frente... si no, nos encontraremos que tenemos un problema y además un adeudo. V.
No la consideres dinero extra para gastar por arriba de tus
posibilidades. Si comienzas a utilizarla para tu consumo diario, puedes acumular
una deuda que después te resultará difícil de pagar. Aquí
es donde conviene repetir la máxima de que no hay que hacer compras con la
tarjeta de crédito que no podamos pagar con el dinero que ya tenemos. Es
sorprendente cuanta personas, sobre
todo al inicio de su vida independiente económica, visualizan al monto que le
asignaron como límite de crédito como un ingreso adicional.
al preguntarles: ¿Con cuanto dinero cuentas? No es raro que la respuesta
sea algo como: ”$235.00 en la bolsa, $1,500.00
en mi cuenta de cheques, $25,000.00 en fondos de inversión, y $12,000.00 que no
he utilizado en mis tarjetas de crédito...”.
Ese último monto siempre hay que tener en cuenta que no es nuestro
dinero. Es dinero de depositantes que, por un precio(la tasa de interés)
nos es facilitado para hacer nuestras compras.
Siento que esta distorsión de apreciación es la base de los problemas
que muchas veces llevan al sobre-endeudamiento. El
único dinero con que verdaderamente contamos es aquel que tenemos en efectivo y
en nuestras cuentas. Inclusive es
irreal considerar el dinero que se nos debe (sueldos, comisiones, devoluciones
de impuestos o lo que le prestamos a amigos y parientes) como un monto del cual
podemos disponer. Un
fenómeno que he atestiguado es que las personas que ya se encuentra
sobre-extendidas en sus adeudos encuentran enormes dificultades en dejar de
usarlas. Un ejemplo de una amiga
muy cercana lo ilustra. Se
encuentra sobre-endeudada pero surge la necesidad de darle mantenimiento al
auto... la solución fue aceptar una nueva tarjeta que le ofrecieron para pagar.
No se puede salir del sobre-endeudamiento utilizando otra tarjeta,
es tan ilógico como pretender apagar un incendio lanzando una cubeta de
gasolina. VI.
Cubre puntualmente tus pagos. Cada vez que dejas de pagar a tiempo
aumenta tu deuda y puede derivar en un registro negativo en tu historial
crediticio. El
error mas común en el que incurren los usuarios de las tarjetas de crédito es
el no pagar a tiempo. Es una falta que no tiene excusa ya que la fecha límite
de pago es el mismo día de cada mes. El
hecho de que no llegue el estado de cuenta no es razón para fallar e el pago
puntual. Hay
que estar conscientes de que el pago debe hacerse en la fecha requerida o antes.
Si efectuamos el pago
correspondiente en nuestro banco el mismo día en efectivo o con cheque del
mismo banco no hay problema, pero
debemos recordar que para que sea acreditado un cheque de otro banco pasan de 24
a 48 horas. El
no pagar a tiempo aunque sea por un día trae consecuencias caras. De inicio se nos cobrarán intereses considerando el saldo
promedio que se adeudó en la tarjeta en el período anterior, sin importar
que se liquide la totalidad del adeudo al día siguiente. Esto es una diferencia
importante considerando que el costo de intereses hubiese sido cero de
pagar a tiempo. Si no se paga el mínimo
podemos hacernos acreedores a un cargo adicional, y puede no ser el último,
he sabido de casos en que la amable llamada de cobranza que nos hacen
para recordarnos de nuestro olvido lleva un pequeño cargo de alrededor de
$800.00. Para empeorar el asunto todos estos cargos llevan un aditivo
de IVA. El
buró de crédito invariablemente va a reflejar si nuestros pagos fueron hechos
en tiempo y forma. Cuando aparecen pagos retrasados frecuentes en una o más de
nuestras deudas (aunque se hayan liquidado el total de los adeudos) reflejan un
bajo nivel de control y un cliente potencialmente caro de administrar, y por
tanto poco deseable para las entidades que otorgan crédito. VII.
Abona más del pago mínimo mensual señalado en el estado de cuenta
para reducir el monto y plazo de tu deuda, y mantener el control. La
señal más clara de que ya se llego al punto de la insolvencia financiera es
cuando ya solo se están haciendo los pagos mínimos requeridos en las tarjetas
de crédito. Solo es cuestión de
tiempo para que un gasto imprevisto, un emergencia, la pérdida de una fuente de
ingresos o bien un aumento en las tasas de interés por ligero que este sea nos
haga fallar en un pago. En este
momento los intereses moratorios, el cobro de multas, recargos, cargos por
cobranza etc. aumentarán significativamente el costo en las tarjetas hundiéndonos
a una velocidad vertiginosa en la insolvencia. Si
utilizamos el crédito de nuestras tarjetas para la compra, por ejemplo de un
bien de consumo duradero como una televisión, debemos estar conscientes de
inicio cuanto vamos a pagar al mes para reducir el adeudo a cero el monto
adeudado en el menor plazo posible ya que como todos sabemos el pago que debemos
hacer por concepto de la renta de este dinero (el interés) es muy elevado en México.
También debemos estar conscientes de cuanto vamos a estar pagando mensualmente
en intereses sobre el saldo insoluto (lo que aun debemos) de nuestro adeudo. Si
nos limitamos a pagar solo el mínimo, dependiendo de la tasa de interés y del
requerimiento de pago de la tarjeta, podemos caer fácilmente en el caso de que
nos tome hasta 10 años liquidar el adeudo y que el costo de intereses y
comisiones (normales) eleve el costo del bien adquirido hasta cerca del 300% del
precio inicialmente pagado. Solo
hay que hacer las cuentas o bien ver las tablas que a este respecto ha elaborado
la CONDUSEF. VIII.
Recuerda que puedes consolidar tus deudas en la tarjeta que te ofrezca
la menor tasa de interés. Si tienes problemas de pago, déjala de usar. La
consolidación de deudas bajo una tarjeta de menor interés es la solución
ideal para algunas personas que no han manejado bien sus créditos, sobre todo si incluye un período en el cual se elimina el
cobro de intereses por un período de 3 o 4 meses como lo ofrecía un a
institución bancaria hace algunos meses. Permite al tarjeta-habiente reducir
fuertemente el total adeudado si se aprieta el cinturón durante los meses en
que no se causan intereses y reduce significativamente el principal adeudado.
Esto implica que ya se ha dado una solución a la raíz del problema o
sea que ya se ha analizado concienzudamente el patrón de consumo de la persona
y que se han eliminado los elementos de gasto no prioritarios de tal forma que
se dé un flujo de efectivo para eliminar con el tiempo los adeudos. La
realidad es que no todos los bancos ofrecen esta facilidad y los que si lo hacen
establecen una serie de condicionantes que no son fáciles de cumplir.
Es claro que ningún banco quiere comprar los problemas de su
“competencia” por lo que esta alternativa solamente se ofrece a aquellos
clientes que están al día con sus pagos y que obviamente cuentan con un margen
en lo que a su capacidad de pago se refiere. Por
otro lado en términos realistas las malas costumbres, vicios y adicciones son
difíciles de romper, las personas que están sobre-endeudadas no dejan de
utilizar las tarjetas espontáneamente. La
solución se encuentra en un cambio profundo en la de forma de manejar las
finanzas personales, tomando conciencia de lo que ha sucedido, cambiando los
patrones de consumo excesivos y de esta forma creando sobrantes entre los
ingresos y los gastos que permiten ir pagando las deudas hasta reducirlas a
cero. IX.
Cancela la tarjeta que no uses. Tu banco te debe indicar el proceso para
hacerlo. Hace
ya muchos años que dejó de ser un símbolo de prestigio el contar con muchas
tarjetas de crédito. El abrir la
cartera y dejar que salga el acordeón conteniendo más de una docena de plásticos
ya solo es para aquellos que están buscando ser victimas de un asalto. No
es cosa rara que una vez hayamos conseguido nuestra primer tarjeta de crédito
que empiecen a llegarnos llamadas telefónicas insistentes y cartas ofreciéndonos
nuevas oportunidades. Rara vez nos
ofrecen por estos medios aquellas tarjetas que cuentan con las tasas más bajas
de interés. También no son pocos
los que sucumben al encanto de lindas edecanes en los pasillos de los centros
comerciales convenciéndonos de lo atractivos que seremos portando la nueva
tarjeta que nos ofrecen. Al
pasar del tiempo notamos que somos los felices poseedores de 5,6 o más tarjetas
cuando verdaderamente no necesitamos mas de 2, una de uso normal y otra para
cuando surjan problemas con la primera o bien para usos específicos como pueden
ser el viajar (acumulación de millas), o el beneficiar con contribución de los
puntos acumulados por uso a la institución de nuestra preferencia (caridad,
fundación, universidad etc.). La
utilización de una multiplicidad de tarjetas dificulta mucho el control de las
mismas. Invariablemente las
personas que he asesorado por estar sobre-endeudadas deben montos importantes en
7, 8 y mas tarjetas. Todas
las tarjetas nos cobran anualidad, mucho
o poco no importa, no es una decisión coherente mantener más de las que nos
son absolutamente necesarias. X.
Revisa siempre el estado de cuenta. Conserva tus comprobantes. En caso
de errores u omisiones, tienes un plazo de 90 días a partir de la fecha de
corte para presentar aclaraciones por robo o extravío, repórtala
inmediatamente. Los documentos que nos permiten ejercer un control
adecuado sobre nuestras cuentas de tarjeta de crédito son los estados de cuenta
y los vouchers o comprobantes. En
todo momento debemos tener una idea clara de cuanto hemos gastado con nuestra
tarjeta, a falta de esto debemos
guardar nuestros comprobantes de forma ordenada para poder llegar a este dato básico
de control en término de minutos de así ser necesario.
hay que verificar en los vouchers que nos son entregados que
verdaderamente nos estén cobrando las cantidades correctas, al término del
ciclo de cobro la única forma de verificar que los cargos sean los correctos y
que no nos han cobrado de más o “clonado” la tarjeta es el dedicar unos
minutos a corroborar la correspondencia de nuestros comprobantes individuales
con lo que aparece en el estado de cuenta. Los bancos son eficientes cuando se están cargando
cantidades que son fuera de lo usual (en montos, tiempos o ubicación geográfica).
Hacen llamadas telefónicas al cliente para comprobar que los cargos son
genuinos. La velocidad es importante en el caso de que la
tarjeta se nos extravíe o esta sea robada.
Muchas de las tarjetas solo ofrecen cobertura sobre aquellos gastos
cargados a ella una vez se haya reportado la misma como robada. El estado de cuenta que nos manda mensualmente el
banco es un documento extraordinariamente importante.
En él podemos encontrar los datos de fecha de corte y límite de pago,
nuestro límite de crédito, monto de este utilizado, los cargos
correspondientes al ciclo y los pagos efectuados, los intereses que nos han
cobrado o bien acreditado si el monto es positivo y la metodología de cálculo.
También encontraremos en él ofertas, noticias, datos de contacto en
caso de emergencia y notificaciones al cliente de darse cambios en las
condiciones que están rigiendo el uso de la tarjeta. Es el principal medio de
comunicación directo del banco con sus clientes. Reflexiones
finales. Siento que de alguna forma hay que concientizar a los
usuarios de las tarjetas de que igual que los antibióticos, estas son elementos
de uso delicado. Deben ser utilizados para casos bien específicos y en las
dosis adecuadas. Hay personas que por su configuración sicológica tienen la
tendencia a llegar a la sobredosis, al igual que los que sufren de alergias nos
se les debe permitir su uso. Hay una responsabilidad compartida por diferentes
actores en el tema de las tarjetas de crédito.
Los que otorgan crédito tienen en el Buró de Crédito un elemento clave
para darse cuenta al momento de que una persona esta sobre-extendiéndose en lo
que se refiere a su capacidad de endeudamiento no deben permitir que una persona
caiga en endeudamiento profundo. Las
autoridades financieras deben supervisar adecuadamente para evitar que se
generalice a nivel sistema el otorgar crédito de una forma poco profesional que
desemboque en una de las crisis de incumplimiento de pagos generalizada como las
que hemos atestiguado en múltiples ocasiones.
Los padres de familia tenemos la obligación de enseñar a los jóvenes
que el utilizar crédito trae consigo una serie de obligaciones y riesgos serios
y de esa forma asegurar que eviten este tipo de problema. Este periódico ha
sido de los pocos medios de comunicación que le ha dedicado la importancia que
merecen las Finanzas Personales por muchos años, esto debe extenderse por el
impacto positivo que se resulta. El
sistema educativo apenas empieza a despertar a la necesidad de preparar a los jóvenes
a enfrentar cada día un entorno financiero cada vez más complejo que nos
rodea. El portar una tarjeta de crédito también nos expone
a riesgos específicos. Hay muchísimas personas de pocos escrúpulos esperando
a desposeer a los que tienen el menor descuido y las tarjetas de crédito son un
blanco preferido, debemos tratarla
con el mismo cuidado que damos a nuestra cartera y familiarizarnos con su
funcionamiento para prevenir problemas. Por último creo que es de importancia primordial que
todo tarjeta-habiente utilice este servicio habiendo planeado de antemano la
forma en que va a ir pagando lo que ha tomado prestado en su totalidad a un
plazo definido y con la convicción absoluta de que tiene mérito el hecho de
vivir sin deudas. Finalmente agradezco la confianza que me ha sido
otorgada para poder escribir un poco sobre este importante tema.
Como siempre quedo a sus ordenes y con el gusto de serles de utilidad. Saludos, El
Doqtor Ahorro
doqtorahorro@eleconomista.com.mx 30/09/07
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