|
|
|
HOY EN DIA ES FÁCIL CAER EN EL SOBRE-ENDEUDAMIENTO CON LA
TARJETA DE CRÉDITO Estimado
Doqtor Ahorro,
Estoy
bajo la fuerte impresión de que no soy la única persona que esta enfrentando
un grave problema de sobre-endeudamiento con mis tarjetas de crédito.
No obstante me siento muy sola y no se como caí en esta bronca.
Me encuentro debiendo mas de 10 meses lo que actualmente gano y la carga
de intereses ya es una parte muy pesada de mis gastos.
No se a quien acudir ya que me da pena comentar mi problema. Atentamente, L.L.M Estimada
Lectora, Utilizando
estas u otras palabras son verdaderamente muchísimas las personas que
recientemente se han acercado a mi buscando una solución al
sobre-endeudamiento. ¿Que le está
sucediendo a todas estas personas? Es
casi tan inexplicable como el hecho de que una persona sobria caiga a un
barranco en plena luz del día. Yo
pensaba que las personas caían en el sobre-endeudamiento cuando algún evento
definido actuaba como un detonante del problema, una enfermedad en la familia
cuando no se cuenta con un seguro de gastos médicos, un largo periodo de
desempleo, inclusive eventos tan aparentemente inocuos como la llegada de un bebé
o unas vacaciones familiares mal planeadas.
Cada vez son más los casos en los cuales el mal se manifiesta no como
una caída sino de forma más silente y perniciosa... un lento hundimiento en la
deuda por el mal uso que damos a las tarjetas de crédito. Me
llama mucho la atención la similitud del efecto que el mal uso de alcohol o
drogas tiene con el mal uso del crédito. Es bien conocido el hecho de que el
alcohólico y el drogadicto se refugian en el falso confort que le prodiga su
vicio. Lo mismo está pasando con
las personas que se “endrogan” comprando a crédito objetos que de una forma
u otra les hacen sentir bien. Es
muy sencillo el culpar a la publicidad y las fuertes presiones consumistas a las
que estamos todos expuestos diariamente. Los
anuncios nos pueden dar la idea que no valemos si no estamos ataviados con ropa
de marca, si no estamos equipados
con la última maravilla tecnológica que une el poder de una computadora con
teléfono celular, con la cual podemos tomar fotografías y videos además de
que nos brinda música con un alto grado de fidelidad.
Se nos vende la necesidad de manejar un auto de lujo y de vacacionar en
los lugares más exóticos. “Llévese
lo que quiera y páguelo cuando pueda” es muy tentador. No
creo que sea casualidad el hecho de un gran numero de las personas que hemos
asesorado empiezan a perder el control de su endeudamiento hace 4 o 5 años.
Recuerdo que en estas épocas da inicio el ofertar la venta de bienes de
consumo duradero con 3 y luego “6 meses sin intereses”. La
falta de cultura financiera y el hecho de que hablar de dinero es tabú en
nuestra sociedad por ser considerado algo tan personal privado han hecho que
mucha gente se olvide de una de las reglas básicas de la vida:
Si nuestros ingresos exceden nuestros egresos el sobrante se ahorra y va
acumulándose haciendo crecer nuestro patrimonio.
Si nuestros gastos exceden a nuestros ingresos forzosamente nos
endeudamos, no hay de otra... ¡No
se puede gastar mas de lo que se gana! Hay
que entender la función y la naturaleza del crédito.
Es un mecanismo mediante el cual podemos adquirir algo en un momento y e
irlo pagando a plazos. Para esto estamos utilizando los recursos de otros a los
cuales les pagamos una “renta” en forma de una tasas de interés. Los fondos
deben ser re-pagados. El
exagerar en el uso del crédito tiene efectos similares al abuso del alcohol o
las drogas. De inicio conforta, da
una apreciación agradable pero distorsionada de nuestra realidad y a largo
plazo como toda adicción fuera de control nos lleva a problemas que pueden
desembocar el la destrucción de la vida familiar. Mantengo
la convicción de que el manejo del crédito si es una responsabilidad personal.
Un valor ético indiscutible es responder y repagar el dinero que se ha pedido
prestado. No obstante también
existe una responsabilidad por parte de las personas que otorgan crédito,
sobre todo di el dinero que se está prestando es de terceras personas
como el caso de los bancos. Este
aspecto lo discutiremos por separado. Saludos, El
Doqtor Ahorro
doqtorahorro@eleconomista.com.mx 10/10/07
|
|
|